Cada intervención buscó resolver las necesidades técnicas propias de una pista de hielo, integrando distribución, circulación, iluminación y materiales adecuados para lograr una experiencia cómoda y eficiente. El trabajo se enfocó en crear espacios bien estructurados, con una operación práctica y una estética limpia, donde la arquitectura acompañara tanto el uso deportivo como la convivencia de los usuarios.